Cerca del cada vez más extendido circuito gastronómico de Monroe y Arribeños, en una cuadra algo oscura pero con la ventaja del fácil estacionamiento en un barrio abarrotado de vehículos, se encuentra Solomía, nombre extraño para una parrilla, pero aún así muy exitosa y frecuentada por vecinos y transeúntes, en particular los fines de semana.
Solomía se destaca entre sus pares, cumpliendo con creces todas las expectativas de cualquier amante del carbón y los hierros sin demasiadas pretensiones: con sus cortes clásicos y platos de madera (aunque a veces tienen también pescados de río).
Solomía satisface con porciones abundantes, y carne de primera, dónde se respetan los puntos de cocción, y los precios no exceden la media. Ayudado además por un salón muy bien cuidado y ambientado, con la rusticidad justa. Superando sin puestas en escena a la mayoría de las glamorosas parrillas de los circuitos gastronómicos actuales. La atención, también acompaña: claramente por encima del promedio de este tipo de restaurantes.
En resumen, una opción más que interesante por la zona.












Estoy de acuerdo con la evaluación, hemos concurrido varias veces,
es una buena parrilla.
Gracias por tu comentario! Agradecemos mucho la participación de todos los usuarios.
Es muy buen lugar! coincido con tu comentario.
Saludos.
yo voy al cole por ahi y en los mediodias esta muy muuy lleno. La comida es muy rica aunque las mesas estan algo apretadas.