Blog del Gordito : Restaurantes en Buenos Aires
Cocina
Atención
Entorno
Precio

Restaurante Artemisia

Deliciosa propuesta vegetariana y algunos pescados

Be Sociable, Share!

  • Guía Óleo
  • Comida 19/30
  • Servicio 17/30
  • Ambiente 20/30

Tapeo Clásico, recomendado como entrada

Quizás uno de los más importantes exponentes de la cocina vegetariana y productos orgánicos de Buenos Aires, aunque también ofrecen muy ricos pescados en su carta. Recientemente abrieron una sucursal en Palermo Soho, gracias al éxito obtenido en base al buen gusto y a la creatividad.

Lo primero para destacar son sus panes, posiblemente uno de los mejores de la Ciudad. Llegaron a la mesa una focaccia de cebollas crocante por fuera y súper tierna y húmeda (por las cebollas) en el centro; también trajeron un esponjoso pan de campo, y además uno semidulce integral con ciruelas y nueces verdaderamente extraordinario.

De las entradas elegí el Tapeo Clásico, que consta de champignones rellenos con queso gratinado, aceitunas rebozadas en avena crocante, mini ensalada de lentejas con cebollas y morrones, Dip de zanahorias (una mousseline de zanahorias con comino y cúrcuma), ajos confitados en soja y azúcar (soberbios), unas bruschetas de puerro y queso, una cazuelita de remolachas en jengibre, miel y romero; y por último unos pinchos capresse: tomate cherry, alcahaca y un queso tipo mini fynbo (a mi gusto inadecuado, mejor hubieran sido unos boconccinos de mozzarella de búfala).

De los principales me sedujeron, primero la pesca latinoamericana, un abadejo súper fresco y jugoso con una suave salsa de lima y cilantro, y una riquísima guarnición de maíz amarillo con queso, y otra de batatas glaceadas, (que parecían mas bien hervidas pero igual estaban sabrosas). También probé la lasagña de polenta rellena de pimiento rojo asado, queso, tomates y champignones, en salsa de verduras al wok con crema, salsa de soja, y azúcar negra. También resultó un plato delicioso, tanto el relleno como las verduras al wok: zanahorias, zuccinis, y más pimientos en una suave y dulce salsa que le fue de maravilla también a la polenta. Por último, me decidí por los ravioles de salmón sin masa, rellenos de champignon y verdeo acompañados de timbal de arroz especiado, verduras y ensalada verde. Muy original preparación, que mas bien pueden definirse como bocaditos de salmón bien dorados por fuera y rellenos con esos dos vegetales. El timbal de arroz en cambio me pareció menos especiado de lo que prometía, y las verduras por encima eran las mismas de la lasagna de polenta, pero igual de ricas.

Para despedirme, no quise dejar de probar el crocante de nuez, una torta que además de nueces, tenía miel, algarroba y un helado de canela. Muy ricas ambas cosas. Como también el café.

La cuenta final, si bien en un principio me pareció algo desorbitada teniendo en cuenta el bajo costo de la materia prima (abadejo, harina de maíz, verduras, etc) lo cierto es que no cobran cubierto y de este modo se equilibra.

Un defecto que no quiero dejar de mencionar es sobre su carta de vinos, que no sólo es demasiado pobre, sino que ni siquiera tienen stock de lo que allí ofrecen, reduciendo todas las opciones a un par de etiquetas. Pero a cambio sirven una riquísima limonada con jengibre sumamente refrescante, aromática y ligera. Como el salón, despojado, espacioso y con adecuada separación entre mesas, algo difícil de encontrar en los demás restaurantes de Palermo.

Be Sociable, Share!



¿Vos qué opinás? Dejá tu comentario:


Connect with Facebook